Acerca de "Cambalache" (Discépolo - II -).

Enrique Santos Discépolo supo captar como nadie no sólo los conflictos íntimos sino también la problemática social del hombre de su tiempo, y lo hizo con letras que aún se siguen cantando como si hubieran sido escritas hoy a la mañana.

Discépolo se convirtió, así, en portavoz del hombre de la calle, del hombre anónimo, del que ve pasar la vida sin orden ni destino, llevando en su memoria el tango “Cambalache” como un estigma. Un tango que, si bien sintetiza el panorama social de la llamada Década Infame, terminó radiografiando y ecografiando todas las que vinieron después, aquí y afuera.

Un tango que nos habla de un mundo cada vez más envilecido; un mundo que cada vez sigue perdiendo la fe en más cosas y que asiste, desorientado, al derrumbe de todos los valores.

Desde que fue escrito, la crisis no ha dejado de morder “y ya no hay quien niegue / que el siglo XX es un despliegue / de maldad insolente.”

Los náufragos ya ni encuentran una ballenita a la que aferrarse, y hasta la misma vidriera en la que veíamos “llorar la Biblia contra un calefón”, ha tenido que bajar la cortina.

¡Cambalache! Un testimonio triste que se canta.


El audio que acompaña este texto corresponde a la voz de Enrique Santos Discépolo
interprtando a Mordisquito personaje radial de su autoria.

Audio (click con el mouse en el triangulo de play):




 
 
 
 

             
 
Inicio